Zar de la frontera de Trump sobre los vuelos de deportación: “No me importa lo que digan los jueces”
Tom Homan, zar de la frontera bajo la administración Trump, declaró que no le importa lo que los jueces piensen acerca de las deportaciones de presuntos miembros del Tren de Aragua (TdA) a El Salvador, a pesar de la controversia legal que ha surgido.
Homan expresó con firmeza en una entrevista en Fox & Friends que el gobierno de Trump no detendrá sus esfuerzos para deportar a los miembros de pandillas, bajo el amparo de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, utilizada por tercera vez en la historia y por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.
Este fin de semana, el presidente Trump autorizó la deportación de más de 250 presuntos miembros del Tren de Aragua y la MS-13, enviándolos a El Salvador, a pesar de una orden judicial que intentaba detener la salida de los vuelos con los detenidos. Homan defendió la medida, afirmando que el vuelo ya estaba fuera de la jurisdicción de Estados Unidos, en aguas internacionales, cuando el juez hizo su solicitud.
La administración Trump sostiene que esta acción, que resultó en la deportación de más de 200 criminales violentos, ha hecho al país más seguro. Sin embargo, las políticas migratorias del presidente han sido fuertemente criticadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos, quienes denuncian las condiciones inhumanas en los centros de detención y cuestionan la legalidad de las deportaciones sin un debido proceso.
En respuesta a estas críticas, el gobierno de Trump ha argumentado que la seguridad nacional justifica el uso de medidas más estrictas. Las deportaciones, realizadas bajo el marco de la Ley de Enemigos Extranjeros, también han involucrado la cooperación con países como El Salvador, para fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Aunque la política ha recibido el apoyo de algunos sectores, como el presidente salvadoreño Nayib Bukele, las implicaciones legales y el respeto a los derechos humanos siguen siendo tema de debate.
Mientras tanto, las medidas implementadas por la administración Trump han incluido el aumento del presupuesto para la seguridad fronteriza, con un plan de 85.000 millones de dólares anuales para reforzar la infraestructura de detención y monitoreo, lo que ha generado aún más controversia en torno a la separación de poderes y el respeto a las libertades civiles.
Primer vuelo de deportación con migrantes cubanos salió de El Paso, Texas
El primer vuelo de deportación bajo la administración de Donald Trump despegó el 16 de marzo de 2025 desde el aeródromo de Biggs en El Paso, Texas, con destino a Guatemala. Aproximadamente 80 migrantes, incluidos cubanos, fueron deportados como parte de las nuevas medidas del presidente para reducir la migración irregular.
Este vuelo marca el inicio de una serie de deportaciones masivas que Trump había prometido durante su campaña. A la par de este movimiento, las autoridades han intensificado la seguridad en la frontera sur, con la instalación de alambrados y un aumento significativo de arrestos, como el de 538 migrantes en un solo día.
El gobierno de Trump también está analizando la deportación de migrantes beneficiados por programas como el parole humanitario y el CBP One, afectando a más de 1.4 millones de personas, incluidos más de 110,000 cubanos. Estos migrantes están en riesgo de ser expulsados, especialmente aquellos que no han solicitado asilo o han excedido el tiempo permitido.
Sin embargo, los cubanos pueden evitar la deportación si ajustan su estatus legal bajo la Ley de Ajuste Cubano. Las organizaciones defensoras de los derechos migrantes han expresado su preocupación por el impacto de estas políticas en las comunidades.