
La empresa de transferencias de dinero Western Union anunció la suspensión de sus envíos de remesas a Cuba, una medida que responde a nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra entidades financieras controladas por el régimen cubano.
La decisión de Western Union está vinculada a la inclusión de Orbit S.A. en la lista de entidades restringidas del Departamento de Estado de EEUU. Orbit S.A. es la empresa creada por el régimen cubano para gestionar las remesas luego de que Fincimex, su predecesora y también controlada por el conglomerado militar GAESA, fuera sancionada en 2020.
Estas sanciones forman parte de una estrategia de la administración republicana de Donald Trump para impedir que fondos enviados desde el exterior lleguen a manos del régimen y sean utilizados para fortalecer su aparato represivo y militar, en lugar de beneficiar directamente a las familias cubanas.
El cubanoamericano Marco Rubio, actual secretario de Estado y uno de los principales impulsores históricos de este tipo de sanciones, defendió la medida como una acción necesaria para cortar el flujo de dinero hacia el régimen cubano. Argumentó que el dinero de las remesas es captado por empresas militares y no llega íntegramente a la población.
Por su parte, desde La Habana, a través de una declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), se condenó la medida y acusaron al gobierno estadounidense de aplicar políticas que afectan directamente a las familias cubanas. Según declaraciones del canciller castrista Bruno Rodríguez, la suspensión de las remesas agravará la crisis económica y fomentará la emigración.
Según investigaciones del proyecto Cuba Siglo XXI, liderado por Emilio Morales, el monto de las transferencias de dinero que manejaba Western Union a Cuba era históricamente bajo. La mayoría de las remesas que envía la comunidad cubana en el exilio se hace a través de “mulas” que viajan desde Miami llevando el dinero en efectivo.
Con este método se ahorran las comisiones de las agencias oficiales y se evita el desfavorable tipo de cambio que se le aplica al dinero electrónico que se transfiere a las cuentas bancarias.