CUBA

Turistas canadienses cuentan sus vacaciones de pesadilla en Cuba

Una familia canadiense ha compartido una desalentadora experiencia durante sus recientes vacaciones en Cuba, marcando un dramático contraste con sus idílicas expectativas.

Michelle y Jesse Revivo, junto con sus tres hijos, viajaron desde Thornhill, Ontario, a Varadero, buscando revivir las memorables vacaciones de hace tres décadas. Sin embargo, se encontraron con un escenario desolador en el complejo Meliá Marina, un hotel señalado por Estados Unidos en su lista de lugares prohibidos para alojar a sus ciudadanos.

Lo que se prometió como unas vacaciones de ensueño rápidamente se convirtió en una pesadilla tras su llegada el 2 de enero, enfrentándose a condiciones deplorables que incluían ascensores fuera de servicio y manchas de sangre en las sábanas.

La decepción de la familia Revivo comenzó desde el momento en que pusieron un pie en el hotel, atraídos inicialmente por las promesas de un servicio de 4.5 estrellas anunciadas en el sitio web del hotel. Desafortunadamente, la realidad fue un vestíbulo anticuado y pasillos oscuros que daban paso a habitaciones en condiciones lamentables.

La situación llegó a tal punto que, después de una primera noche llena de inconvenientes, se vieron obligados a firmar un documento que les impedía solicitar cualquier tipo de compensación antes de ser trasladados a otro establecimiento con problemas similares.

A su regreso a Canadá, y tras haber invertido casi $7,000 en su viaje, la familia recibió una oferta de compensación por parte de la agencia con la cual compraron el paquete de vuelo más hotel. Se trata de Transat vacations que solo les ofreció $150, una cantidad que los Revivo consideraron insultante dada la gravedad de su experiencia.

La familia documentó meticulosamente las deficiencias del hotel, capturando imágenes que contradecían drásticamente la reputación promocionada en línea del Meliá Marina. Todo ello lo expusieron el programa televisivo City News de una respetada casa productora canadiense.

Este incidente no solo ha afectado profundamente a la familia Revivo, sino que también representa un golpe significativo para el turismo en Cuba, especialmente en un momento en que el país busca recuperar el flujo de visitantes canadienses, su principal fuente de turistas.

Con una meta de 3.5 millones de visitantes en 2023, muy por debajo de los casi cinco millones de 2019, y sin lograr alcanzar siquiera los tres millones, Cuba enfrenta desafíos significativos para revitalizar su industria turística. Ahora, las autoridades cubanas se ven en la necesidad de buscar nuevos mercados en países como Rusia, Vietnam y China para promocionar la isla como un destino turístico atractivo.

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