La administración de Donald Trump decidió pausar temporalmente la mayoría de las redadas y arrestos de inmigrantes irregulares en sectores esenciales como la agricultura, la hotelería y la industria gastronómica en Estados Unidos.
Según The New York Times, la medida fue anunciada por Tatum King, alto funcionario de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en respuesta a las crecientes dificultades de los empresarios en estos sectores para encontrar mano de obra, debido al temor de los trabajadores migrantes a ser detenidos y deportados.
El cambio en la política migratoria implica una pausa en las investigaciones y operaciones de ejecución en lugares de trabajo como granjas, acuicultura, plantas procesadoras de carne, restaurantes y hoteles.
No obstante, las investigaciones relacionadas con delitos graves como trata de personas, lavado de dinero y tráfico de drogas seguirán adelante. Este giro en la estrategia busca aliviar las presiones de los empresarios y garantizar que los trabajadores indocumentados sin antecedentes criminales no sean arrestados.
La decisión responde a las demandas de los sectores más afectados por la escasez de mano de obra, como la agricultura, donde aproximadamente el 40% de los trabajadores son migrantes indocumentados. La falta de estos empleados ha generado preocupaciones sobre la estabilidad del suministro de alimentos en Estados Unidos.
La situación también ha afectado a la hotelería y otros negocios que dependen de la mano de obra migrante, especialmente en estados como California y Florida, donde la comunidad inmigrante ha protagonizado numerosas protestas contra las redadas.
En un contexto de crecimiento en las detenciones por parte de ICE, que alcanzaron los 51.000 migrantes bajo custodia a finales de mayo de 2025, la administración Trump ha defendido su política como una medida para garantizar la seguridad nacional.
No obstante, el nuevo enfoque refleja la creciente preocupación por las consecuencias económicas de la política migratoria. Con el objetivo de evitar más daños, Trump ha anunciado que firmará una orden ejecutiva que protegerá a los migrantes que trabajen en empleos esenciales de la deportación automática.
Captura de migrantes con récord criminal no se detiene
La oficina de ICE de Los Ángeles anunció el arresto de Elkis Lázaro Hermida, un migrante cubano en situación irregular, acusado de ser un “depredador infantil”. Hermida, condenado por actos lascivos contra un menor, forma parte de una serie de detenciones de migrantes con antecedentes criminales. ICE destacó que continuará con estos arrestos a pesar de las protestas que piden un cambio en las políticas migratorias.
ICE Los Angeles arrested Elkis Lazaro Hermida, a Cuban criminal illegal alien convicted for lewd acts with a child. This child predator is now in ICE custody pending removal.
To the LA Rioters: @ICEgov WILL continue to enforce the law and arrest criminal illegal aliens. pic.twitter.com/vWxfRTnMEe
— Homeland Security (@DHSgov) June 13, 2025
Hermida está bajo custodia de ICE mientras espera su deportación. Sin embargo, su repatriación podría verse obstaculizada por la negativa del gobierno cubano a aceptar a individuos con antecedentes penales. Esta situación ha generado tensiones entre ambos países, ya que Cuba ha rechazado deportados en el pasado, complicando los esfuerzos de repatriación de Estados Unidos.
En ocasiones anteriores, cuando Cuba se negó a recibir deportados, la administración Trump optó por enviar a algunos de estos migrantes a otros destinos. Por ejemplo, Enrique Arias-Hierro y José Manuel Rodríguez-Quiñones fueron deportados a Sudán del Sur debido a la negativa de Cuba.
Esta operación, que involucró a agencias federales como la DEA y el FBI, refleja la política agresiva de Estados Unidos para eliminar a los criminales extranjeros, incluso si sus países de origen se niegan a colaborar.