
Las recientes declaraciones del expresidente y actual candidato Donald Trump sobre deportaciones masivas han generado incertidumbre sobre los migrantes en situación irregular, particularmente los cubanos con I-220A e I-220B. Además, peligra el futuro del programa de parole humanitario y la aplicación para solicitar asilo en la frontera CBP One.
Durante la oficialización de su candidatura a la presidencia de EEUU por el Partido Republicano, el magnate volvió a su discurso contra la inmigración, prometiendo “cerrar la frontera desde el primer día” y llevar a cabo “la mayor operación de deportaciones de la historia”.
Según el expresidente, los migrantes “están llegando de todas partes, ya no solo de Sudamérica. Vienen de Asia, de África. Vienen de asilos, de hospitales mentales, de prisiones”.
Si Trump vuelve a ganar las elecciones, es probable que implemente políticas de inmigración estrictas similares a las de su anterior mandato, como el Programa de Protección al Migrante (MPP), lo que podría afectar a los que han ingresado a Estados Unidos bajo el parole y CBP One.
Las personas liberadas bajo la condicional (I-220A) no están en riesgo de deportación inmediata si tienen un caso de asilo pendiente. En cambio, aquellos con una orden de deportación final (I-220B) sí corren el riesgo de ser deportados, especialmente si pierden su caso de asilo o miedo creíble. Por lo tanto, aquellos con I-220B necesitan buscar alternativas legales para detener la deportación, como mociones para reabrir casos o solicitar paradas de deportación.
En general, es esencial prepararse y estar informado sobre posibles cambios en las políticas de inmigración dependiendo del resultado de las elecciones.
No es posible predecir con certeza qué políticas implementará la administración Trump en caso de una victoria. Por lo tanto, es vital que las personas se mantengan informadas y busquen asesoría legal específica para su situación particular.
Si Trump gana, es probable que los programas de parole y CBP One sean descontinuados. Durante su primer mandato, Trump deportó 936 mil migrantes y en los tres años y medio de Biden en el poder solo había expulsado a 340 mil personas indocumentadas.
En su discurso, Trump también hizo referencia a su campaña de 2016, cuando prometió construir una barrera de hormigón de 2.000 km en la frontera con México. Sin embargo, su plan enfrentó oposición en el Congreso y múltiples demandas, resultando en la construcción de solo 600 km de muro.