El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó un nuevo memorándum el 30 de junio de 2025, en el que reitera su postura firme hacia Cuba. El documento fortalece las restricciones económicas y diplomáticas impuestas al régimen cubano, apuntando a aumentar la presión sobre el gobierno de la isla mientras se busca mejorar las condiciones para su población.
Este memorándum restaura la política más estricta que Trump implementó durante su primer mandato, anulando las medidas que el gobierno de Joe Biden había adoptado para suavizar las sanciones contra Cuba.
La nueva orden refuerza el embargo económico y prohíbe las transacciones financieras directas o indirectas con entidades vinculadas al régimen cubano, como el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), controlado por las fuerzas armadas del país.
Estas medidas buscan evitar que el dinero fluya hacia el gobierno cubano y sus instituciones de poder, protegiendo así los intereses del pueblo cubano y promoviendo cambios significativos en la estructura política de la isla.
Dentro de las restricciones más destacadas, el memorándum refuerza la prohibición del turismo a Cuba, cumpliendo con la normativa estadounidense que prohíbe viajes de ocio al país. Además, se implementarán auditorías y registros obligatorios de las transacciones relacionadas con viajes a Cuba, para asegurar el cumplimiento de la ley.
Este endurecimiento de las sanciones responde a la necesidad de evitar que el turismo beneficie al régimen cubano, que según las autoridades estadounidenses, sigue violando derechos fundamentales de su población.
Una parte clave de la política es el apoyo directo a la población cubana. El memorándum subraya la promoción de derechos humanos, la libertad de expresión y la expansión del acceso a internet en Cuba.
Además, se refuerzan los esfuerzos para apoyar la libre empresa y la libre asociación dentro de la isla, con el objetivo de fomentar una economía más independiente del gobierno y reducir la represión del sector privado.
El memorándum también reitera el fin de la política de “Pies secos, pies mojados”, que permitió a los migrantes cubanos llegar ilegalmente a los Estados Unidos sin ser deportados. Esta medida busca disuadir la migración peligrosa y no autorizada, que pone en riesgo las vidas de los migrantes cubanos. Esta política es reemplazada por un enfoque más estricto para controlar los flujos migratorios y garantizar que los cubanos que lleguen a EEUU. lo hagan de manera legal.
Trump ha dejado claro que su gobierno se opondrá a los esfuerzos internacionales por levantar el embargo a Cuba. A través del memorándum, Estados Unidos se compromete a bloquear cualquier intento en la ONU u otros foros internacionales para terminar con las sanciones a la isla.
Según el memorándum, el levantamiento del embargo no será posible hasta que Cuba cumpla con los requisitos de un gobierno de transición que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales.
El memorándum también ordena una revisión de las abusos a los derechos humanos en Cuba, que incluyen detenciones arbitrarias, represalias contra disidentes y condiciones inhumanas en las cárceles. Además, se exige un informe sobre los fugitivos de la justicia estadounidense que se encuentran en la isla o que son protegidos por el gobierno cubano.
Trump ha reiterado su compromiso con la lucha por la democracia y los derechos humanos en Cuba. El memorándum busca, en última instancia, impulsar una transición en Cuba hacia un sistema democrático, apoyando a la sociedad civil y trabajando en conjunto con la comunidad internacional para presionar por un cambio.
Aunque la política es firme y restrictiva, también se incluyen medidas para mejorar la calidad de vida del pueblo cubano, como el apoyo a programas de telecomunicaciones y la promoción de la libertad de prensa.