
El exmandatario de los Estados Unidos y candidato republicano para las elecciones presidenciales del 5 de noviembre de 2024, Donald Trump, generó polémicas con una reciente declaración durante un mitin de campaña en Nevada.
Trump pidió la pena de muerte para cualquier migrante que asesine a un ciudadano estadounidense o a un agente de la ley. “Por la presente, pido la pena de muerte para cualquier migrante que mate a un ciudadano estadounidense o un agente de la ley”, afirmó ante una multitud entusiasta.
El magnate de 78 años, quien busca regresar a la Casa Blanca para un segundo y último cuatrienio, ha recurrido a este tipo de declaraciones como parte de su estrategia para movilizar al voto conservador.
El pasado sábado culpó a la actual vicepresidenta Kamala Harris por la situación en la frontera, señalándola como la responsable del “caos migratorio” que, según él, ha afectado a las comunidades afroamericanas e hispanas. Harris fue designada por el presidente Joe Biden en 2021 para manejar los asuntos migratorios, y Trump ha utilizado este hecho para atacarla directamente. “Es culpa de Kamala Harris”, afirmó, asegurando que su gestión ha permitido una “invasión” que afecta el empleo de los ciudadanos.
El expresidente también participó en un evento en Coachella, California, donde describió la situación en la frontera como una “invasión inmigrante” y prometió que, si es elegido, el 5 de noviembre será “el día de la liberación”. Su discurso estuvo lleno de referencias a la supuesta amenaza que los migrantes representan para la seguridad y el bienestar de los estadounidenses. En ese sentido, propuso ejecutar la Operación Aurora.
Trump aseguró que los inmigrantes quitan empleos a los ciudadanos hispanos, una afirmación que ha sido repetida en varias ocasiones por el expresidente, aunque no cuenta con el respaldo de los datos. Diversos estudios han demostrado que los migrantes suelen ocupar trabajos en sectores que los trabajadores nativos evitan, como la construcción, la limpieza y la agricultura, y no compiten directamente con los ciudadanos estadounidenses.
Varios expertos y autoridades locales han desmentido las afirmaciones del expresidente sobre la criminalidad y la inmigración. En su mitin en Aurora, Colorado, Trump afirmó que la ciudad estaba “invadida” por pandilleros venezolanos.
A pesar de las críticas, Trump continúa utilizando la retórica antiinmigrante como una de las principales armas de su campaña presidencial. Hasta el momento parece funcionarle, pues la mayoría de las encuestas marcan un empate virtual entre él y Harris.
Obama compara a Trump con Fidel Castro
En un discurso reciente, el expresidente Barack Obama comparó a Donald Trump con Fidel Castro en un intento de impulsar la candidatura de Kamala Harris, lo que provocó indignación entre la comunidad cubana exiliada en Florida.
Obama señaló que Trump ha mantenido un discurso constante de quejas y teorías conspirativas desde su aparición pública hace nueve años, equiparando sus extensos monólogos a los de Castro. Esto fue percibido como un insulto por los cubanos exiliados, quienes consideran que Obama ha ignorado las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen cubano.
Las encuestas actuales muestran una competencia cerrada entre Harris y Trump, siendo Florida uno de los estados clave donde el malestar entre los exiliados cubanos podría inclinar la balanza a favor de Trump. Aunque Harris lidera ligeramente a nivel nacional, la verdadera batalla se libra en los estados indecisos, que determinarán al próximo presidente mediante el sistema del Colegio Electoral.
.@BarackObama ahora que mencionas a los Castro, ¿se te olvidó cuando los abrazabas en La Habana mientras los disidentes eran encarcelados?
Al menos Trump, con quien no coincido en muchas cosas, los mantuvo bajo sanciones y mano dura.
Te faltó aprender eso de Trump. pic.twitter.com/glIPNVERqK
— Félix Llerena 🇨🇺 (@FelixLlerenaCUB) October 12, 2024