Régimen castrista asegura que la política de “ciudadanos regulados” seguirá en la nueva Ley de Migración

El régimen castrista defendió su política de prohibir la salida del país a activistas políticos y opositores, alegando que tales medidas son necesarias por motivos de “seguridad nacional e interés público”. Esta declaración fue realizada por el primer coronel Mario Méndez Mayedo, jefe de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior (MININT), en una entrevista con la agencia AP.
Durante las próximas semanas, la Asamblea Nacional de Cuba, controlada por el Partido Comunista (PCC), aprobará nuevas leyes de Migración, Extranjería y Ciudadanía. Según Méndez Mayedo, estas leyes permitirán al gobierno mantener su control sobre las condiciones de entrada y salida del país, aplicando la política de “ciudadanos regulados”.
En la entrevista, Méndez Mayedo destacó que “Cuba enfrenta una situación de agresividad permanente”, refiriéndose a las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos. “En la práctica es discrecional, no es masivo, pero tenemos que sopesar el costo político de evitarle la salida a un cubano y la acción que va a hacer en contra de Cuba”, agregó.
La práctica de impedir la salida del país a ciertos ciudadanos ha sido una constante en la política cubana. Muchos descubren que están “regulados” al intentar renovar su pasaporte o directamente en el aeropuerto. Esta medida, según el régimen, es necesaria para mantener el orden y la seguridad nacional.
Actualmente, cerca de tres millones de cubanos viven fuera del país, con la mayor parte residiendo en Estados Unidos. En los últimos tres años, alrededor de 300,000 cubanos han cruzado la frontera estadounidense y están a la espera de regularizar su situación migratoria, mientras que más de 100,000 lo han hecho desde enero de 2023 bajo el programa de parole humanitario.
Organizaciones de derechos humanos y opositores han criticado esta política, calificándola de anticonstitucional y arbitraria. Argumentan que, la mayoría de las veces, las autoridades no explican las razones para estas prohibiciones, afectando a periodistas, escritores y activistas que consideran “incómodos”.
Casos notables incluyen a Omara Ruiz Urquiola y Anamely Ramos, quienes han intentado regresar a Cuba sin éxito. Aerolíneas en Estados Unidos les han negado el embarque bajo la instrucción de las autoridades cubanas, que les comunicaron que no permitirían su desembarco en la isla.
Méndez Mayedo mencionó que las nuevas leyes de migración reconocen la situación actual y permitirán a los cubanos mantener su residencia y propiedades en Cuba sin necesidad de regresar tras 24 meses de ausencia. Esta medida busca adaptarse a la realidad migratoria de los cubanos que residen en el extranjero.