En un hecho sin precedentes en la historia, el régimen castrista se ha tragado sur orgullo para solicitar asistencia al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas (ONU) para enfrentar la grave escasez de leche destinada a niños de cero a siete años.
Esta petición subraya la severidad de la crisis nutricional que azota a la Isla, exacerbada por una economía en declive que ha acelerado su desplome desde la implantación del mal llamado “Ordenamiento Económico” en enero de 2021, justo cuando se atravesaba por una severa pandemia de coronavirus.
Ni en los años más adversos del Periodo Especial de los años 90, el régimen castrista tuvo que recurrir a la PMA para pedir asistencia humanitaria. Ahora lo hace apremiado para evitar revueltas populares ante la escasez de leche para niños, el pan de la bodega y la severa crisis energética que obliga a programar extensos apagones.
#ÚLTIMAHORA | Cuba pide por primera vez ayuda a la dirección del Programa Mundial de Alimentos (PMA) ante las dificultades del país para seguir distribuyendo leche subvencionada a los menores de 7 años. pic.twitter.com/jzAeTjevWG
— EFE Noticias (@EFEnoticias) February 28, 2024
Según reportes de la agencia EFE, esta medida busca aliviar la inestabilidad en la distribución de leche, un alimento esencial para el desarrollo infantil, que ha sido afectado por la ineficiencia en la gestión de recursos y la inflación.
El PMA, financiado por donaciones voluntarias de gobiernos y entidades privadas, desempeña un papel crucial en la adquisición y distribución de alimentos en zonas de emergencia.
Una vez que se recibe una solicitud de ayuda por parte de un gobierno, el PMA realiza una evaluación para determinar la magnitud de la necesidad y la mejor forma de intervención. Esta evaluación puede incluir análisis de la seguridad alimentaria, evaluaciones nutricionales y consultas con el gobierno solicitante y otros socios locales e internacionales.
