
El parole humanitario, un programa clave que permite a ciudadanos de Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua emigrar a Estados Unidos, ha sido reanudado en agosto de 2024, tras una breve suspensión. Este regreso viene acompañado de nuevas tarifas y estrictas medidas de seguridad implementadas por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) para prevenir fraudes, lo que ha provocado diversas reacciones entre los patrocinadores y beneficiarios del programa.
Nuevas tarifas para la toma de huellas dactilares
Uno de los cambios más significativos es la introducción de una tarifa de 30 dólares para la toma de huellas dactilares. Este procedimiento es obligatorio para todos los patrocinadores que presentaron el formulario I-134A, necesario para solicitar la condición de patrocinador. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) será el encargado de notificar a los patrocinadores la fecha y lugar donde deberán completar este proceso biométrico. Esta nueva medida se implementa con el objetivo de reforzar la seguridad del programa, tras la detección de patrones de fraude que comprometieron su integridad.
Medidas adicionales para prevenir fraudes
El DHS ha anunciado que, a partir de ahora, todos los patrocinadores serán sometidos a un mayor escrutinio. Además de la toma de huellas dactilares, se revisarán con más detalle sus registros financieros y antecedentes penales. Estas medidas responden a la detección de irregularidades significativas durante una investigación interna, donde se descubrieron patrocinadores en serie que completaron decenas de miles de formularios I-134A utilizando datos fraudulentos. Casos como el uso de 24 números de teléfono pertenecientes a una persona fallecida y direcciones repetidas cientos de veces en diferentes formularios, incluyendo unidades de almacenamiento o códigos postales inexistentes, han puesto en alerta a las autoridades.
Reanudación del parole: Un proceso más riguroso
La reanudación del parole humanitario, después de una suspensión temporal, incluye una evaluación más rigurosa tanto de los patrocinadores como de los beneficiarios. Aunque las personas con Autorización Anticipada de Viaje (ATA) válida pueden continuar con sus planes de migración, aún persisten dudas sobre cómo se manejarán las solicitudes presentadas antes de la suspensión. El DHS no ha aclarado si los patrocinadores que ya están en el sistema deberán someterse nuevamente a la toma de huellas digitales, lo que ha generado incertidumbre entre los implicados.
Críticas y preocupaciones en torno al futuro del programa
La reanudación del parole ha sido recibida con escepticismo por parte de organizaciones como la Federación para la Reforma de la Inmigración Estadounidense (FAIR), que ha expresado dudas sobre la efectividad de las nuevas medidas para prevenir el fraude. Dan Stein, presidente de FAIR, cuestiona cómo el DHS planea investigar adecuadamente a cada patrocinador, especialmente considerando que el programa permite la entrada de hasta 30,000 inmigrantes mensuales.
Por otro lado, la comunidad migrante ha mostrado reacciones encontradas. Mientras que muchos celebran la posibilidad de reunirse con sus familiares en Estados Unidos, existe una creciente preocupación sobre la durabilidad del programa, especialmente ante la posible eliminación del parole si Donald Trump, candidato republicano a la presidencia, es elegido.
Además de las críticas de FAIR, 21 estados republicanos han presentado demandas judiciales contra el DHS, argumentando que la administración de Joe Biden ha excedido sus facultades ejecutivas al implementar el programa sin la aprobación del Congreso. Esta presión judicial añade una capa de incertidumbre sobre el futuro del parole, afectando tanto a los beneficiarios actuales como a aquellos que esperan utilizarlo en el futuro.