Antonio Bacallao, padre de Leidy Bacallao, la joven de 17 años que en febrero pasado fue mortalmente apuñalada dentro de una estación de policía en Camagüey, revela todos los detalles del caso en entrevista exclusiva con el periodista de Univisión Mario Vallejo.
Según su testimonio, el juicio contra el asesino de su hija, Elesván Hidalgo de 50 años y expareja de la víctima, fue una completa farsa. Hidalgo, un hombre con antecedentes penales y conocido colaborador del Ministerio del Interior (Minint), logró entrar a la estación y cometer el crimen sin intervención policial, luego de que Bacallao entrara a la edificación para buscar refugio ante la persecución del asesino.
“La dejaron morir”, expresó el progenitor de la joven tras presenciar el juicio a principios de diciembre. A pesar de estar en un lugar que debía garantizar su seguridad, Leidy no recibió la protección necesaria.
El padre que reside en Miami y viajo recientemente a Cuba, relató los horrores enfrentados por su hija: “La niña estaba dentro de la unidad de la policía. Los policías salieron huyendo y le dio la primera puñalada. Ella se metió dentro de la policía… Hay unos instructores de Criminalística que dijeron que ella había batallado en toda la unidad de la policía, intentando salvarse, huyendo. Él le hizo diez heridas mortales a la niña”.
Estos hechos han generado una ola de indignación tanto en Cuba como en la comunidad internacional. La víctima, encontrándose dentro de una estación de policía, no fue protegida adecuadamente, y su asesino incluso recibió asistencia médica antes que ella.
“Inclusive a la niña la dejaron muerta en el suelo. Auxiliaron al asesino, lo metieron para adentro. Lo llevaron en una ambulancia y a la niña la recogieron los muchachos, los amiguitos de ella la montaron en una motorina y la llevaron muerta para el hospital”, explicó Bacallao.
En la entrevista con Vallejo también se supo que Hidalgo era informante del Minint, filtrando información sobre salidas ilegales a la policía. A pesar de su historial de abuso y maltrato hacia las mujeres, nunca fue penalizado, lo que refleja serias fallas en el sistema de prevención de abusos y violencia de género contra las mujeres en la Isla comunista.
