Más de 7.000 aficionados que invadieron la final de la Copa América se enfrentan a deportaciones
La final de la Copa América 2024, celebrada el 14 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, fue escenario de un desorden significativo cuando miles de aficionados colombianos y argentinos ingresaron sin boleto al estadio.
Aproximadamente 7,000 de las 8,000 personas que entraron ilegalmente a la final ya han sido identificadas mediante cámaras biométricas instaladas en el lugar. La mayoría de estos aficionados son residentes en diversas ciudades de Estados Unidos y Canadá, complicando su situación legal y podrían ser deportados hacia Colombia y Argentina.
Las sanciones para los hinchas identificados varían desde multas y prisión hasta la revocación de visas y deportación. En los casos más graves, se contempla la expulsión del país, especialmente si se comprueba que residentes colombianos en Estados Unidos participaron en los disturbios con sus familias, lo que podría resultar en la deportación de toda la familia.
Las autoridades de Miami-Dade han detenido a 27 personas, incluyendo 11 inmigrantes irregulares. Entre ellos, dos ciudadanos colombianos, Luis Beltrán Martínez y Elkin Mayorga, enfrentan cargos por agresión a un oficial de policía y otros delitos.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha solicitado mantener retenidos a los indocumentados para su posterior procesamiento. Además, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún Franco, y su hijo Ramón Jamil Jesurún, fueron arrestados tras un altercado violento con guardias de seguridad al finalizar el partido, enfrentando cargos de agresión.
Imágenes compartidas en redes sociales mostraron que los aficionados recurrieron a métodos no convencionales, como ingresar a través de conductos de aire y saltar barandillas de seguridad, burlando a los 800 agentes presentes para mantener el orden.
Una familia en Miami presentó la primera demanda conocida contra el Hard Rock Stadium y la CONMEBOL, alegando que no pudieron ingresar al estadio a pesar de tener boletos pagados, debido al caos generado por los aficionados que ingresaron ilegalmente.
Este incidente resalta la importancia de la buena conducta para los residentes legales en Estados Unidos. Las leyes de inmigración estadounidenses son estrictas y cualquier violación de la ley puede resultar en graves consecuencias, incluyendo la pérdida de estatus migratorio y deportación. La buena conducta garantiza la estabilidad y la permanencia en el país, permitiendo a los residentes legales aprovechar las oportunidades y beneficios que ofrece Estados Unidos.