Logran frenar el flujo de migrantes por la selva del Darién: son 31% menos que hace un año
En lo que va de 2024, más de 244 mil migrantes cruzaron la peligrosa selva del Darién, la frontera entre Panamá y Colombia. Esta cifra representa un descenso del 31 % en comparación con el mismo período de 2023, cuando se contabilizaron más de 354 mil personas.
Según el informe del Servicio Nacional de Migración de Panamá, la mayoría de los migrantes provienen de Venezuela, Ecuador, Colombia y China, aunque no se proporcionaron cifras desglosadas por cada nacionalidad.
Las autoridades panameñas atribuyen esta disminución a las nuevas políticas migratorias implementadas por el nuevo Ejecutivo, en funciones desde el 1 de julio. Se espera que en total 320 mil migrantes crucen el Darién en 2024, una baja del 38 % en comparación con el récord de 520 mil del año pasado.
Panamá ha intensificado las medidas de control en la región, incluida la instalación de barreras perimetrales de alambre con púas en algunos pasos no autorizados. Estas barreras buscan canalizar a los migrantes a través de un corredor humanitario más controlado.
La Operación Flujo Controlado de Migrantes irregulares, registra desde enero hasta hoy 09 de septiembre de 2024, un tránsito por la selva del Darién de unas 244 mil 243 personas.
La mayoría de los migrantes son originarios de Venezuela, Ecuador, Colombia y China. pic.twitter.com/WdXD3eFXSI
— Migración Panamá (@migracionpanama) September 9, 2024
Apoyo de Estados Unidos en la devolución de migrantes
El gobierno panameño también ha llegado a un acuerdo con Estados Unidos para que este financie vuelos de devolución de migrantes. Hasta la fecha, se han realizado cuatro vuelos de retorno con grupos de 30 personas, principalmente hacia Colombia y Ecuador. Otro vuelo a la India repatrió a 130 migrantes.
La embajadora de Estados Unidos en Panamá, Mari Carmen Aponte, señaló que el objetivo de estas medidas es promover una migración ordenada, segura y legal, mientras se refuerza el cumplimiento de la ley. “Lo que estamos haciendo es tratar de ofrecer vías legales, seguras y ordenadas”, dijo Aponte, refiriéndose al acuerdo entre ambos países.
La crisis migratoria ha sido reconocida tanto por el gobierno de Panamá como por otros países de la región. En febrero de este año, las autoridades panameñas advirtieron de un posible aumento del 20 % en el flujo migratorio, lo que llevó a la implementación de medidas más estrictas.
Las autoridades han identificado algunos migrantes con antecedentes penales, lo que refuerza la necesidad de controles más rigurosos. Además, muchos migrantes son devueltos por no cumplir con los procesos migratorios regulares. Panamá sigue trabajando en la creación de rutas más seguras y en la prevención de la inmigración ilegal.
El pasado 20 de agosto Panamá realizó su primer vuelo de deportación bajo el financiamiento de Estados Unidos, trasladando a migrantes colombianos, muchos con antecedentes penales, incluidos miembros del Clan del Golfo. El vuelo, que partió hacia Medellín, fue parte de un acuerdo entre ambos países para frenar el cruce ilegal por la selva del Darién.
Este acuerdo, firmado el 1 de julio, incluye un apoyo financiero de 6 millones de dólares. Panamá también coordina con Ecuador e India para devolver a sus ciudadanos. A pesar de que la mayoría de los migrantes son venezolanos, no se prevé su retorno debido a la suspensión de relaciones diplomáticas entre Panamá y Venezuela.