LATAM Airlines ha anunciado la cancelación definitiva de su ruta entre Lima (Perú) y La Habana (Cuba), efectiva desde el 11 de marzo de 2026. Esta decisión responde a la “inviabilidad financiera” de la conexión, influenciada por la implementación de una nueva tarifa en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima.
El cobro de US$12,67 por tramo, que entrará en vigor el 27 de octubre de 2025, ha sido señalado como el principal factor detrás de la medida.
La aerolínea justificó su decisión alegando que el 70% de los pasajeros de la ruta Lima-La Habana viajan en conexión internacional, lo que hace que esta nueva tarifa de uso aeroportuario afecte gravemente la competitividad de la conexión.
La tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) fue impuesta por Lima Airport Partners (LAP), lo que obligó a LATAM a reconsiderar la viabilidad de la ruta. El impacto económico de este cobro es considerable, pues incrementa los costos operativos de la aerolínea, haciéndola menos competitiva frente a otros aeropuertos regionales.
LATAM ha ofrecido opciones para los pasajeros afectados por la cancelación, como reembolsos totales de los boletos, la posibilidad de adelantar los viajes o ser reubicados en vuelos de otras aerolíneas. La compañía se ha comprometido a contactar a los clientes con reservas posteriores a la fecha de la suspensión para ofrecerles soluciones adicionales y minimizar las molestias ocasionadas.
La cancelación de esta ruta resalta los problemas que enfrentan las aerolíneas en la región debido al aumento de tarifas adicionales, que elevan los costos operativos y afectan la conectividad internacional.
Otros actores del sector, como Sky Airline, también han tomado medidas similares, cancelando rutas como la de Lima-Cancún por razones económicas similares. La decisión de LATAM refleja el impacto de estas políticas tarifarias en la industria aérea y la reducción de la conectividad de Lima con otros destinos clave en América Latina.
El nuevo cargo de la TUUA, que se estima generará unos US$180 millones hasta 2030, ha sido criticado por las aerolíneas, que lo consideran un obstáculo para el crecimiento del sector. A pesar de las objeciones, las autoridades peruanas han mantenido la medida, que parece ser irreversible según LATAM.