A pesar de que los republicanos son mayoría en la Cámara de Representantes, sorpresivamente el intento de juicio político al secretario de Seguridad Nacional de EEUU (DHS, por sus siglas en inglés), el cubanoamericano Alejandro Mayorkas, no prosperó al darse una votación final de 214 a favor y 216 en contra del impeachment.
La votación, que tuvo lugar el pasado martes, culminó con un resultado de 214 a favor y 216 en contra, evidenciando una división no solo partidista sino dentro del propio Partido Republicano.
La estrecha mayoría republicana se vio socavada por la decisión de cuatro de sus miembros, quienes, en un acto de disidencia, optaron por alinearse con los demócratas, impidiendo así el avance del proceso judicial contra el responsable de la seguridad nacional a quien se pretende responsabilizar por la situación de crisis en la frontera de EEUU con México.
Los republicanos que se unieron a los 212 demócratas en la Cámara Baja fueron: Ken Buck, de Colorado; Tom McClintock, de California; Blake Moore, de Utah; y Mike Gallagher, de Wisconsin.
Republican Blake Moore explains why he made a procedural vote of «no» on the impeachment of Mayorkas and why he intends to be a «yes» next time it comes up.pic.twitter.com/SpQdz4jJLn
— Citizen Free Press (@CitizenFreePres) February 7, 2024
Los cargos presentados contra Mayorkas, detallados en una resolución de 20 páginas, giran en torno a su supuesta “negativa sistemática y deliberada a cumplir con la ley” y una “violación de la confianza pública”, particularmente en lo que respecta a la gestión de la crisis migratoria en la frontera sur.
A pesar del revés, el proceso de impeachment podría ser reconsiderado en la Cámara, aunque la mayoría demócrata en el Senado plantea un desafío significativo para su eventual condena.
En la historia de Estados Unidos rara vez se ha visto a un miembro del gabinete en funciones enfrentar un juicio político, siendo el caso de William Belknap en 1876 el último precedente.
Speaker Mike Johnson blames the failed impeachment of Sec. Mayorkas on “people who show up when they’re not expected to be in the building.”
He’s referencing Rep. Al Green, who showed up in a wheelchair from surgery. pic.twitter.com/XUEhOVpICq
— Sawyer Hackett (@SawyerHackett) February 7, 2024
Un impeachment es un procedimiento establecido en la Constitución de los Estados Unidos que permite al Congreso acusar y posiblemente destituir a funcionarios del gobierno federal, incluidos miembros de un gabinete presidencial, por «traición, soborno u otros delitos graves y faltas menores». Aunque es más conocido su uso contra presidentes, el proceso de impeachment también puede aplicarse a otros altos funcionarios del gobierno, como jueces de la Corte Suprema y miembros del gabinete.
El proceso comienza en la Cámara de Representantes, donde cualquier miembro puede presentar una resolución de impeachment o se puede autorizar una investigación para determinar si se justifican los cargos de impeachment.
Una vez que la Cámara de Representantes aprueba los artículos de impeachment, el proceso se traslada al Senado, donde se lleva a cabo un juicio. En este juicio, los senadores actúan como jurado, y el presidente de la Corte Suprema preside cuando el acusado es el presidente de los Estados Unidos.
Para otros funcionarios, el presidente pro tempore del Senado o alguien más puede presidir. Se requiere una mayoría de dos tercios de los senadores presentes para condenar al funcionario.
Si se alcanza esta mayoría, el funcionario es destituido de su cargo y puede ser inhabilitado para ocupar futuros cargos públicos. Es importante señalar que el impeachment es un proceso político y legal, no penal, por lo que la destitución es la máxima sanción; no incluye penas de cárcel ni otras sanciones penales.