
Tomás Emilio Hernández Cruz fue identificado por las autoridades estadounidenses este 14 de marzo de 2025 como el exagente de la inteligencia cubana que se arrestó el pasado miércoles en el área de West Park, condado de Broward.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS) confirmó que la detención responde a un presunto fraude migratorio. Según las autoridades, Hernández Cruz obtuvo su residencia permanente (Green card) de forma ilegal al ocultar su vínculo con los servicios de inteligencia del régimen cubano.
En la operación de arresto participaron agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Su captura desató una ola de especulaciones sobre su verdadera identidad y posibles conexiones con otros casos de espionaje vinculados a Cuba.
Tras la detención, en redes sociales circularon teorías que vinculaban a Hernández Cruz con figuras como Luis Raúl González Pardo, el expiloto relacionado con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Otros indicaban que podría tratarse de Manuel Menéndez, un exdirigente del Partido Comunista cercano a Fidel Castro.
Sin embargo, USCIS solo ha confirmado su participación en la inteligencia cubana. Tampoco se ha determinado si su caso está relacionado con el de Víctor Manuel Rocha, el exdiplomático estadounidense de origen colombiano condenado en 2024 a 15 años de prisión por espiar para Cuba.
El otro detalles que se supo es que la investigación sobre Hernández Cruz se inició durante la administración de Joe Biden. Agentes de ICE y el FBI detectaron inconsistencias en su historial migratorio. En septiembre de 2023, el grupo HSI Document and Benefit Fraud Task Force y la división de Miami del FBI confirmaron que había ocultado su pasado como oficial de inteligencia cubano.
Nacido el 14 de noviembre de 1953, Hernández Cruz residió en Nueva Gerona, en la Isla de la Juventud, antes de emigrar a Estados Unidos. Actualmente, se encuentra detenido en el Centro de Detención de Krome, bajo la custodia de ICE, y enfrenta un proceso de deportación.
De ser hallado culpable, podría enfrentar penas de prisión, multas y la prohibición de reingresar a EEUU. Las autoridades sostienen que la detención es parte de un esfuerzo continuo por proteger la seguridad nacional y evitar la infiltración de agentes extranjeros.
El congresista republicano Carlos Giménez elogió la acción y reiteró su llamado a reforzar los controles migratorios. Según Giménez, el régimen castrista ha utilizado diversos pretextos para infiltrar a sus agentes en Estados Unidos.
Según el Proyecto Represores Cubanos de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), al menos 135 personas vinculadas al Partido Comunista y a instituciones represivas han ingresado a EEUU mediante engaños. La organización considera que estos casos evidencian la necesidad de una mayor investigación sobre el pasado de los solicitantes de visados y estatus migratorios.