
Los familiares de Danay Brito, una de las 43 personas que llegaron a los Cayos de Florida en la madrugada del martes, piden a las autoridades de inmigración que no deporten a su ser querido. La migrante cubana fue detenida por la Patrulla Fronteriza y actualmente se encuentra en el centro de detención de Broward, esperando una evaluación de “miedo creíble”.
Brito y su esposo arribaron a la playa Sombrero, en Cayo Marathon, a bordo de una embarcación que partió desde La Habana. Según la familia de Brito, no sabían de su paradero hasta que ella logró llamarlos desde el centro de detención. “No podía ni dormir, decía ‘no llegan, ¿será ese?’”, comentó un familiar que prefirió no revelar su identidad.
El grupo de migrantes fue interceptado por las autoridades estadounidenses poco después de tocar tierra. Brito y su esposo fueron separados durante el proceso, y ella ahora espera la entrevista de miedo creíble, que podría realizarse la próxima semana. “Si la pierde, será deportada”, explicó el abogado de inmigración Willie Allen, quien señaló que los deportados están siendo enviados de vuelta a Cuba.
Si Brito supera la evaluación, tendrá la oportunidad de presentar su caso completo ante un juez de inmigración, con la posibilidad de ser liberada bajo un documento I-220A o un parole. Recientemente, varios migrantes menores de edad han sido liberados bajo este documento, incluidas familias con niños pequeños.
Por otro lado, desde Cuba, el pescador Fermín Puig, propietario de la embarcación “Zorro”, que utilizó el grupo de migrantes, declaró que su barco fue robado y que ha sido citado por las autoridades locales.
Este caso no es único. Según una organización internacional, 142 balseros cubanos han perdido la vida en 2024 en su intento por alcanzar las costas estadounidenses. La cantidad de migrantes detenidos tras el desembarco de Brito sigue siendo incierta.
