España proyecta un proceso para otorgar la nacionalidad sin depender de la Ley de Nietos

España está dando pasos decisivos hacia la creación de una nueva ley que promete garantizar la nacionalidad española de manera permanente a los descendientes de españoles, eliminando las restricciones y plazos temporales que han caracterizado hasta ahora la Ley de Nietos que finalizó el pasado 22 de octubre.
Este proyecto de reforma, que se encuentra en análisis en las Cortes Generales, busca consolidar un marco legal estable y accesible para los descendientes nacidos en el extranjero, sin importar generaciones o género.
El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), organismo encargado de velar por los derechos de los españoles fuera de la península, presentó una propuesta ante el Congreso y el Senado, que pretende resolver los vacíos legales que las leyes anteriores no cubrieron. La reforma, que fue respaldada en la reciente visita de Violeta Alonso, presidenta del CGCEE, a Argentina, aboga por una nacionalidad inclusiva, sin plazos limitados ni discriminación por género.
Proyecto para una nacionalidad inclusiva y definitiva
La nueva iniciativa busca incorporar los derechos de nacionalidad al Código Civil español de forma definitiva, eliminando la necesidad de leyes temporales como la Ley de Memoria Histórica o la actual Ley de Memoria Democrática. La presidenta del CGCEE, Violeta Alonso, ha explicado que el objetivo es evitar que cada generación dependa de nuevas normativas con plazos cambiantes. Según Alonso, «la idea es que estos derechos queden garantizados de forma permanente, sin depender de leyes temporales que caducan.»
El proyecto presenta cinco puntos principales, entre los que se destacan la eliminación de la discriminación por género, que afecta a los descendientes de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad al casarse con extranjeros, y la inclusión de los bisnietos que quedaron excluidos por cuestiones de línea sucesoria. Alonso también destacó que, a pesar de los avances con la Ley de Nietos, muchas personas aún quedaron fuera de este proceso, por lo que ahora se busca garantizar la nacionalidad para todos los descendientes de españoles, sin importar su generación.
¿Cómo será aprobado el proyecto?
Para que la propuesta se convierta en ley, el proyecto debe ser respaldado por uno de los grupos parlamentarios o por el propio Gobierno. Una vez que se consiga este respaldo, se debatirá en las Cortes Generales. El CGCEE, según Alonso, ya ha comenzado reuniones con los principales partidos políticos españoles para garantizar su apoyo, aunque la situación política actual, con un panorama parlamentario muy equilibrado, podría ralentizar la discusión.
El Consejo confía en que la presión de las comunidades españolas en el exterior, especialmente en países como Argentina, Cuba, México y Brasil, será clave para impulsar la aprobación del proyecto. De ser aprobado, la reforma aseguraría una nacionalidad sin limitaciones temporales y con una tramitación simplificada.
Riesgos y perspectivas del proyecto
Aunque existe consenso sobre la necesidad de una ley definitiva, algunos sectores políticos podrían oponerse al límite generacional indefinido que propone el proyecto. Este es uno de los principales puntos de resistencia, ya que podría generar un aumento significativo en el número de solicitantes de nacionalidad.
Uno de los mayores riesgos es que el proyecto quede estancado debido a la falta de acuerdos políticos o a cambios en las prioridades del Parlamento. Además, si no se refuerzan los recursos consulares, los trámites podrían demorar años, tal como ocurrió con la Ley de Nietos, que triplicó la población española en países como Argentina.
Posibilidades de aprobación
A pesar de los desafíos, el CGCEE considera que avanzar hacia una ley estable es una cuestión de «justicia histórica y administrativa», y sigue presionando para que el proyecto sea debatido y aprobado en la presente legislatura. La reforma, de ser aprobada, podría poner fin a años de incertidumbre para miles de descendientes que aún esperan el reconocimiento oficial de su nacionalidad española.