De acuerdo con los últimos datos divulgados por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE), un 46% de los migrantes detenidos no tienen antecedentes criminales. A fecha de 6 de abril de 2025, un total de 47.928 migrantes se encontraban bajo custodia de ICE, de los cuales 22.249 no tenían registros de delitos criminales.
No obstante, para la administración de Donald Trump el solo hecho de cruzar la frontera de EEUU sin autorización y permanecer de forma irregular en territorio estadounidense ya constituye una acción criminal.
— Jesús Miguel Medina (@nightniebla1) April 17, 2025
Desde mediados de diciembre de 2024, ICE ha reportado un incremento constante en el número de migrantes detenidos, con 47,928 personas en custodia al 6 de abril. Sin embargo, estos números no incluyen a aquellos enviados sin el debido proceso a prisiones fuera de EE. UU., como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador.
Por otro lado, las estadísticas muestran una disminución significativa en la inscripción de migrantes a los programas de Alternativas a la Detención (ATD), con una caída de casi 6.500 personas inscritas en las oficinas de San Diego, Phoenix, El Paso, San Antonio y Harlingen en los últimos tres meses.
Este descenso coincide con la disminución en el número de migrantes que llegan a la frontera entre EEUU y México, lo que podría estar relacionado con cambios en las políticas migratorias o una menor afluencia de migrantes.
En cuanto a las instalaciones de detención, el condado de Adams, en Natchez, Mississippi, ha sido el centro que más detenidos ha recibido en el año fiscal 2025, con un promedio de 2,161 personas al día hasta marzo de 2025. Además, ICE arrestó a 19,122 migrantes y CBP arrestó a 3,805 más durante el mes de marzo de 2025, de un total de 22,927 personas procesadas para su detención.
Aunque los programas de ATD supervisan actualmente a 183,635 personas, incluidas familias e individuos, los datos reflejan un panorama mixto sobre la eficacia y la transparencia de las políticas migratorias. Mientras tanto, las áreas cercanas a la frontera sur siguen siendo las más afectadas por las políticas de ICE, con San Francisco liderando las estadísticas en términos de inscripciones al programa de Alternativas a la Detención.