
Después de una suspensión de dos meses, Estados Unidos ha reanudado el traslado de migrantes cubanos a la Base Naval de Guantánamo. Según información publicada por The New York Times, un primer grupo de 22 hombres fue trasladado el pasado domingo en un vuelo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde Luisiana, marcando el regreso de una práctica que había sido suspendida desde enero.
El gobierno de EEUU no ha confirmado si estos migrantes serán deportados a Cuba, lo que ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
El grupo de migrantes cubanos, compuesto por 22 hombres, llegó a la base el 12 de diciembre, siendo este el primer traslado desde que la administración de Donald Trump estableció la base como centro de detención para migrantes a la espera de deportación.
De los detenidos, al menos cinco fueron catalogados como “de alto riesgo” y han sido recluidos en una prisión utilizada anteriormente para sospechosos de terrorismo. Los demás migrantes permanecen en instalaciones tipo dormitorio dentro de la base, donde suelen alojarse solicitantes de asilo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha optado por reactivar el centro de detención tras haber mantenido la base vacía desde mediados de octubre, cuando la última tanda de migrantes fue deportada a El Salvador y Guatemala. A pesar de que la base había sido desocupada para su limpieza antes del paso del huracán Melissa, la decisión de reabrirla no fue anunciada con claridad, lo que ha generado controversia.
Desde la reapertura del centro, organizaciones de derechos humanos, como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), han denunciado la falta de transparencia en el proceso.
La ACLU ha interpuesto demandas en los tribunales federales, buscando que el gobierno de EEUU divulgue los nombres de los migrantes detenidos en la base, a lo que se ha negado hasta el momento. El abogado Lee Gelernt, de la ACLU, calificó de “caja negra” el funcionamiento de Guantánamo, lo que impide verificar la legitimidad de las detenciones.
En la década de 1990, EEUU mantuvo a decenas de miles de cubanos en la base como parte de una operación humanitaria, tras ser interceptados en el mar. La práctica de detención en Guantánamo ha estado envuelta en polémica durante años, y ha sido renovada en varias ocasiones con el objetivo de detener a migrantes sin que se les permita ingresar al país.
A pesar de las críticas, el DHS insiste en que esta medida es necesaria para mantener a los delincuentes fuera de las calles estadounidenses.
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional no ha confirmado si los migrantes detenidos serán deportados a Cuba, la reactivación del centro de Guantánamo se presenta como un punto de inflexión en la política migratoria de EEUU hacia Cuba. La falta de detalles oficiales ha incrementado la incertidumbre, especialmente entre los migrantes cubanos que buscan asilo en el país.