El 2 de diciembre de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU implementó una nueva directiva que suspende todas las solicitudes de asilo y beneficios migratorios para ciudadanos de 19 países, incluidos Cuba y Venezuela.
La medida afecta a los solicitantes de asilo y otros beneficios migratorios presentados por personas originarias de estos países, en respuesta a preocupaciones sobre la seguridad nacional.
La decisión de suspender los trámites migratorios se produjo tras una serie de incidentes terroristas ocurridos en territorio estadounidense. Entre ellos, el atentado planeado por el nacional afgano Nasir Ahmad Tawhedi y el ataque en Washington D.C. perpetrado por Rahmanullah Lakanwal, que resultó en la muerte de un miembro de la Guardia Nacional. Ante estos hechos, las autoridades migratorias estadounidenses decidieron revisar exhaustivamente las solicitudes pendientes de los ciudadanos de países catalogados como de alto riesgo.
¿Qué significa para los cubanos y venezolanos?
Para los cubanos y venezolanos que ya han presentado solicitudes de asilo o están esperando la aprobación de sus solicitudes de residencia o visas, la medida de suspensión implica una paralización de su proceso migratorio.
A partir de ahora, todas las solicitudes de asilo (Formulario I-589) y otros beneficios relacionados con inmigración de estos países serán revisadas de forma minuciosa. Esto incluye no solo a los solicitantes de asilo, sino también a aquellos que han solicitado ajustes de estatus, tarjetas de residencia (green cards) o visas de trabajo.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) ha dispuesto que todas las solicitudes de ciudadanos provenientes de países de alto riesgo, como Cuba y Venezuela, sean revisadas bajo un proceso de reexaminación exhaustiva. Esto podría incluir entrevistas adicionales o re-entrevistas para evaluar los antecedentes de los solicitantes y garantizar que no presenten riesgos para la seguridad nacional o el orden público.
La implementación de esta medida responde al Ejecutivo de EE.UU. que, en enero de 2025, firmó la Orden Ejecutiva 14161, que refuerza los controles sobre los inmigrantes provenientes de países considerados de alto riesgo por razones de seguridad. La medida subraya que el gobierno estadounidense no permitirá la entrada o aprobación de solicitudes de migrantes que puedan representar una amenaza para la nación, ya sea por actividades terroristas, vinculación con organizaciones criminales, o cualquier otro factor que ponga en peligro la seguridad pública.
Además de Cuba y Venezuela, los países afectados por esta restricción incluyen Afganistán, Irán, Libia, Myanmar, Eritrea, Haití, Yemen, entre otros. La Proclamación Presidencial 10949, emitida en junio de 2025, establece las limitaciones para ciudadanos provenientes de estas naciones, las cuales no podrán acceder a beneficios migratorios hasta que se complete la revisión de sus casos.
La suspensión de estos trámites afecta a miles de migrantes cubanos y venezolanos que han solicitado refugio o desean obtener una residencia permanente en los EE.UU. Para muchos de ellos, esta medida representa un nuevo obstáculo en su búsqueda de un futuro mejor, ya que las expectativas de resolución de sus casos se prolongarán indefinidamente hasta que se levante la suspensión.
USCIS ha anunciado que priorizará la revisión de todos los casos afectados dentro de los próximos 90 días. Los solicitantes de asilo y otros migrantes deberán esperar nuevas entrevistas o re-entrevistas para que sus solicitudes sean procesadas. Las autoridades aseguran que el objetivo es garantizar que todos los migrantes sean adecuadamente evaluados para proteger la seguridad nacional y la salud pública de los Estados Unidos.