EEUU envía a La Habana a 118 migrantes cubanos en el último vuelo de deportación de julio

El jueves 31 de julio, un nuevo vuelo de deportación arribó a La Habana desde Estados Unidos con 118 migrantes cubanos a bordo. Este vuelo es parte de los esfuerzos para repatriar a los ciudadanos cubanos que han sido detenidos en suelo estadounidense por ingresar al país de manera irregular. Con 96 hombres y 22 mujeres, esta operación eleva a 833 el total de cubanos repatriados desde diversos países de la región en lo que va del 2025.
Desde el inicio del año, las autoridades cubanas han recibido 27 vuelos de deportación, bajo los acuerdos migratorios bilaterales entre ambos gobiernos. A pesar de la congelación diplomática y la suspensión de las conversaciones migratorias desde abril, los vuelos continúan como parte de una cooperación operativa mínima entre Cuba y Estados Unidos. El Ministerio del Interior de Cuba (MININT) ha informado que tres de los repatriados fueron arrestados al llegar al Aeropuerto Internacional José Martí, bajo la sospecha de estar involucrados en delitos previos a su salida de Cuba.
Este vuelo de repatriación se produce en el contexto de un endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos. La administración de Donald Trump, que retomó el poder en enero, ha implementado una política de deportación más estricta, suspendiendo las políticas de “captura y liberación” y cancelando el programa de parole humanitario. En total, más de 42.000 cubanos tienen órdenes finales de deportación en Estados Unidos, y muchos se encuentran en centros de detención, como los de Luisiana y Nuevo México.
La administración Trump ha intensificado las deportaciones como parte de un esfuerzo por “restaurar el control fronterizo”. Según datos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), más de 185.000 deportaciones se han ejecutado en el último año, con solo un 0.3% de los deportados siendo cubanos. Este ritmo de repatriación se ha mantenido constante durante los últimos años, similar al período bajo el gobierno de Joe Biden.
Uno de los nuevos desarrollos en la política de deportación es el inicio de los vuelos desde el centro de detención “Alligator Alcatraz”, en los Everglades de Florida. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció que los vuelos desde este centro comenzaron el 1 de julio, con una capacidad inicial de 2.000 detenidos, aunque se prevé su expansión para albergar hasta 4.000 personas. Este centro es parte de un esfuerzo por aumentar la frecuencia y el ritmo de las deportaciones desde la región.