EEUU envía a Cuba a su submarino nuclear USS Helena para contrarrestar el despliegue militar ruso
En una demostración de fuerza y estrategia militar, el submarino de ataque rápido de la Marina de Estados Unidos, el USS Helena, fue desplegado en la Base Naval de Guantánamo, ubicada en el oriente de Cuba. Esta acción, descrita como “rutinaria” por el Comando Sur de EEUU, busca contrarrestar la reciente presencia militar rusa en la Isla caribeña.
El USS Helena, propulsado por energía nuclear, arribó a Cuba el jueves, solo un día después de que una flota rusa, que incluye una fragata y un submarino nuclear, llegara a La Habana. Esta visita rusa se produjo tras maniobras de combate en el Atlántico. Curiosamente, tanto el Comando Sur como el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) utilizaron el adjetivo de “rutinaria” para referirse a la llegada de embarcaciones de combate a puertos cubanos.
US submarine pulls into Guantanamo Bay a day after Russian warships arrive in Cuba https://t.co/doP6Pko9dp
— The Associated Press (@AP) June 13, 2024
“No es una sorpresa. Hemos visto a los rusos hacer este tipo de visitas portuarias antes”, declaró Sabrina Singh, portavoz del Pentágono. “Por supuesto que lo tomamos en serio, pero estos ejercicios no representan una amenaza para Estados Unidos”.
En respuesta a las acciones de Estados Unidos, el presidente ruso Vladímir Putin sugirió que su ejército podría tomar “medidas asimétricas” en otras partes del mundo. La llegada de una flotilla militar rusa a La Habana solo dos semanas después refleja esta amenaza.
Las tensiones actuales entre Estados Unidos y Rusia se reflejan en los movimientos militares estratégicos. La presencia de submarinos nucleares en áreas sensibles como el Caribe añade complejidad a la situación global, con ambos países buscando reafirmar su influencia.
Este desarrollo se enmarca en un contexto donde el presidente Joe Biden ha autorizado a Ucrania a usar armas suministradas por EEUU para atacar dentro del territorio ruso. Antes, estas armas solo podían ser utilizadas con fines defensivos en Ucrania.
Expertos internacionales sugieren que estos despliegues son parte de una estrategia más amplia de ambos países para demostrar su poderío. Mientras tanto, Cuba enfrenta una severa crisis económica, buscando apoyo financiero de Rusia como un salvavidas para su debilitada economía y, por tanto, permite que Rusia haga esa demostración de poderío militar a menos de 90 millas de distancias de EEUU, tal y como pasó en la Crisis de los Misiles en 1962.