EEUU ejecuta el noveno vuelo de deportación hacia Cuba con la exjueza Melody González a bordo

La exjueza cubana, Melody González Pedraza, fue deportada a Cuba el 25 de septiembre de 2025, tras permanecer más de un año bajo custodia en Estados Unidos, en el noveno vuelo de deportación ejecutado en la era de Donald Trump.
El vuelo partió desde un centro de detención en Luisiana y llevó de regreso a la isla a 136 cubanos, incluidas 11 mujeres, entre quienes destacan personas sujetas a investigaciones por delitos previos a su salida de Cuba.
Melody González es conocida por su papel en el sistema judicial cubano, especialmente por las sentencias impuestas a manifestantes durante las protestas del 11 de julio de 2021, en Villa Clara. Su detención en Estados Unidos ocurrió después de solicitar asilo político al arribar a ese país en mayo de 2024, donde pretendió establecerse al ser beneficiada con el parole humanitario. Durante su proceso legal, perdió una apelación que hubiera evitado su deportación y estuvo detenida bajo custodia de ICE.
El vuelo de deportación es parte de una estrategia intensificada bajo la administración Trump. En 2025, solo de Estados Unidos se han devuelto a 999 cubanos y en general más de 1.100 desde varios países, consolidándose como el año con el mayor número de deportaciones hacia Cuba.
Además de Melody, otros de sus familiares y allegados, como su hermano mayor, enfrentan procesos legales en Estados Unidos relacionados con colaboraciones con medios estatales en la Isla. Su esposo ya había sido deportado con anterioridad, marcando un caso emblemático por la relevancia política y jurídica que rodea a esta familia.
Expertos señalan que el incremento en deportaciones se corresponde con un endurecimiento de las políticas migratorias y de seguridad bajo Trump, contrastando con el período previo. Esta dinámica ha generado preocupación en la comunidad cubana residente en el extranjero, expresando incertidumbre sobre el futuro y la vulnerabilidad de muchos migrantes cubanos.
Los vuelos de deportación se realizan mensualmente y habitualmente incluyen a personas con antecedentes penales o solicitudes de asilo rechazadas, consolidando el carácter restrictivo y punitivo del proceso migratorio actual. La operación busca frenar la migración irregular desde Cuba hacia Estados Unidos, especialmente tras años de crisis política y económica en la isla.
El futuro de Melody y otros deportados queda ahora en manos de las autoridades cubanas, mientras la comunidad internacional observa con atención los desarrollos migratorios y sus implicaciones para los derechos humanos y la libertad en la región.