
Estados Unidos deportó al exfuncionario cubano Daniel Morejón García, un connotado violador de los derechos humanos vinculado a la represión de las manifestaciones del 11 de julio de 2021 en Cuba.
Morejón fue arrestado el 30 de abril en el sur de la Florida por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), quienes trabajaron en colaboración con el FBI y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Tras una breve detención, un juez de inmigración ordenó su deportación, que se ejecutó un mes después, el 30 de mayo.
Morejón García, de 57 años, fue presidente del Consejo de Defensa Nacional en la provincia de Artemisa y miembro activo de las Brigadas de Respuesta Rápida, un grupo parapolicial encargado de sofocar protestas y disidencia.
Durante la investigación, las autoridades estadounidenses encontraron evidencia que confirmaba su rol activo en la represión de los manifestantes del 11J, a quienes agredió físicamente. Documentos oficiales también confirmaron su vinculación con el Partido Comunista de Cuba (PCC) y el Ministerio del Interior (MININT).

La deportación de Morejón ha sido celebrada por organizaciones de derechos humanos, como la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), que denunció la participación del represor en las protestas del 11J.
Según declaraciones a Martí Noticias de Luis Domínguez, investigador de la FHRC, la deportación de Morejón es “un acto de justicia” para las víctimas de la represión. “Es impresionante que en apenas un mes lograran deportarlo. Las personas que están cumpliendo largas condenas en Cuba por pedir libertad sentirán al menos una pizca de justicia al saber que ese represor ya no está en suelo estadounidense”, afirmó Domínguez.
La deportación de Morejón forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para repatriar a aquellos que han ingresado al país de manera fraudulenta, ocultando su vinculación con el régimen cubano.
Las investigaciones revelaron que Morejón había falsificado su solicitud migratoria, omitiendo detalles clave sobre su pertenencia al PCC y su rol en la represión. Esto subraya el esfuerzo por parte de las autoridades estadounidenses para frenar el ingreso de represores cubanos y garantizar que no queden impunes.
El caso de Morejón no es el único. Recientemente, otros ciudadanos cubanos han sido detenidos y deportados por fraude migratorio. Entre ellos se encuentran Tomás Emilio Hernández Cruz, exagente de la inteligencia cubana, detenido en marzo de 2025, y la exjueza Juana Orquídea Acanda Rodríguez, arrestada en abril por ocultar su vinculación con el régimen. Estos casos forman parte de un esfuerzo constante por parte de Estados Unidos para repatriar a los represores cubanos.