Disminución de cruces migratorios en la frontera sur de EEUU: ¿situación temporal o cambio duradero?
En abril de 2025, los encuentros de migrantes irregulares en la frontera sur de EE. UU. cayeron a niveles no vistos desde la década de 1960. Con menos de 8,400 cruces irregulares interceptados, este número es una notable reducción respecto al récord de casi 250,000 encuentros registrados en diciembre de 2023.
Este descenso no solo refleja una tendencia dentro de los EEUU, sino que también forma parte de un patrón regional más amplio que indica una disminución en la migración no autorizada a lo largo del Hemisferio Occidental.
Políticas de control fronterizo en la administración Biden
De acuerdo con un reporte del Instituto de Política Migratoria, el descenso en los cruces irregulares se debe a una serie de cambios de política implementados, principalmente, bajo la administración Biden desde principios de 2024. Entre las medidas más destacadas se encuentra la cooperación bilateral con México, que ha intensificado los controles en su frontera norte y en rutas internas clave.
Gracias a estas acciones conjuntas, las llegadas irregulares a la frontera de EE. UU. disminuyeron en un 53% entre diciembre de 2023 y mayo de 2024. En este mismo período, las autoridades mexicanas registraron más encuentros que la Patrulla Fronteriza de EE. UU., lo que subraya el papel crucial de México en la contención de los flujos migratorios.
Otro cambio significativo ocurrió en junio de 2024 con la implementación de la regla “Secure the Border”, que buscaba limitar el acceso al asilo para aquellos que cruzaran de forma irregular y promover el ingreso mediante puertos de entrada oficiales.
A través de la aplicación CBP One, los migrantes pudieron agendar citas para solicitar asilo. Esto llevó a una disminución de los cruces irregulares de 84,000 en junio de 2024 a 47,000 en diciembre del mismo año, marcando una reducción del 81% respecto al año anterior.

La administración Trump y la continuación de las medidas
El descenso de los encuentros migratorios observado en 2025 representa una continuación de las tendencias iniciadas en la administración Biden, aunque la actual administración Trump enfrenta el desafío de mantener este control.
A pesar de que la administración Trump heredó políticas que contribuyeron a este descenso, también anuló varios programas clave que habían reducido significativamente las llegadas irregulares, como el programa de parole para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos (CHNV), que había reducido las llegadas de estos países en un 92% entre 2022 y 2024.
Un enfoque más agresivo bajo la administración Trump
Desde su toma de posesión, la administración Trump ha adoptado una postura más dura en cuanto a la seguridad fronteriza. Se ha incrementado la presencia militar en la frontera, con casi 10,000 efectivos desplegados y la creación de Áreas de Defensa Nacional en Texas, Nuevo México, Arizona y California. Estas áreas permiten que el ejército arreste a personas que ingresen a estas zonas bajo cargos de invasión de propiedad militar, lo que contribuye a la disuasión de los migrantes.
Además, la administración Trump ha implementado una estrategia de disuasión que incluye arrestos, deportaciones y operativos de alto perfil en ciudades de EEUU, buscando desalentar a los migrantes potenciales de cruzar irregularmente. Algunos migrantes que esperaban entrar legalmente a EEUU han optado por regresar a sus países de origen o desplazarse hacia otros destinos en América del Sur, como resultado de estas políticas.

El desafío de mantener la disminución de cruces migratorios
Aunque la administración Trump ha logrado reducir los cruces irregulares, los expertos advierten que este enfoque no puede sostenerse indefinidamente sin abordar las causas fundamentales de la migración. A lo largo de los años, EE. UU. ha utilizado una combinación de medidas disuasorias y vías humanitarias para gestionar los flujos migratorios, pero aún es incierto si la actual estrategia logrará mantener los niveles bajos de encuentros en el futuro.
Las políticas adoptadas bajo la administración Trump, como la política de tolerancia cero y los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), inicialmente redujeron los encuentros, pero no ofrecieron soluciones sostenibles a largo plazo.
Después de la implementación de la política de tolerancia cero en 2018, los encuentros cayeron solo durante dos meses antes de volver a aumentar. De igual manera, los MPP, implementados en 2019, provocaron un aumento significativo en los cruces irregulares, a pesar de que las condiciones de vida en México eran difíciles para los migrantes.

Factores externos que impactan la migración
Es importante destacar que los flujos migratorios no dependen únicamente de las políticas de EE. UU. Factores como las condiciones económicas, la inestabilidad política y los cambios en las políticas migratorias a nivel global y regional tienen un impacto directo en los patrones migratorios.
Por ejemplo, si bien el endurecimiento de las políticas de EEUU ha llevado a una reducción de los cruces en el corto plazo, este control puede resultar en un aumento de las rutas migratorias peligrosas, como los túneles bajo la frontera o las rutas marítimas, y en el crecimiento de las actividades de los traficantes de personas.
Aunque la reducción de los cruces migratorios es un logro en términos de seguridad fronteriza, la sostenibilidad de este éxito a largo plazo sigue siendo incierta. A medida que las políticas de EEUU evolucionan, es probable que los patrones de migración también cambien, lo que requerirá una adaptación constante de las estrategias de gestión fronteriza.
El desafío para la administración Trump será equilibrar la disuasión con medidas eficaces de gestión migratoria que consideren tanto la seguridad como las necesidades humanitarias.