EEUU

DHS lanza fuerte campaña de autodeportación para migrantes irregulares

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció una campaña para reforzar las leyes de inmigración y obligar a inmigrantes ilegales a abandonar el país. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó que la administración de Donald Trump usará todas las herramientas legales disponibles para hacer cumplir la autodeportación. Quienes no cumplan podrán enfrentar multas, prisión o ambas.

Según el DHS, los inmigrantes en situación irregular deberán registrarse en el portal del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS). Como parte del proceso, deberán proporcionar huellas dactilares e información personal. La medida también afecta a beneficiarios del programa DACA y el Estatus de Protección Temporal (TPS).

El DHS advirtió que quienes no cumplan con el registro o no abandonen el país podrán enfrentar penalidades financieras o incluso cárcel. “Por décadas, esta ley ha sido ignorada. Eso se acabó”, declaró Noem.

El DHS especificó que el incumplimiento podría conllevar sanciones graves, como multas o prisión. La ley establece penas para quienes no se registren, no informen cambios de dirección o no abandonen el país tras recibir una orden de salida voluntaria.

Un portavoz del DHS confirmó que la administración Trump aplicará la ley sin excepciones. “Debemos saber quién está en nuestro país por la seguridad de todos los estadounidenses”, afirmó.

La campaña del DHS busca que los inmigrantes sin estatus legal abandonen EEUU de manera “voluntaria”, reduciendo así el uso de recursos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza (CBP). Noem aseguró que esta estrategia es “más segura” y menos costosa para el gobierno federal.

Como parte de la iniciativa, el gobierno lanzó una campaña publicitaria nacional e internacional alertando a los inmigrantes ilegales de las nuevas medidas. En los anuncios, Noem advierte que “quienes no cumplan serán rastreados y deportados”.

Las autoridades han enfatizado que aquellos que salgan voluntariamente podrán solicitar una visa para regresar en el futuro. Sin embargo, para ello necesitarán una petición aprobada y una dispensa de inadmisibilidad otorgada por un consulado o embajada estadounidense.

Las organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por la implementación de esta medida. Activistas aseguran que el registro podría convertirse en una herramienta para rastrear y detener a inmigrantes en masa.

“Están pidiendo que los inmigrantes se identifiquen, pero no hay garantías de que luego no los arresten”, advirtió un defensor de los derechos de los migrantes.

A pesar del anuncio, no está claro cuánto costará la multa por no registrarse ni qué cargos exactos conllevaría la prisión. Cuando un medio consultó al DHS sobre estos detalles, la agencia respondió que “aún está revisando la información”.

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