El gobierno de Estados Unidos ha iniciado una campaña publicitaria destinada a desalentar la migración ilegal desde México hacia su territorio. A través de anuncios transmitidos en canales de televisión abierta mexicana, la administración de Donald Trump, con la participación de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, advierte a los migrantes ilegales que serán tratados criminales por lo cual serán perseguidos, deportados y no podrán regresar a Estados Unidos.
El spot de 30 segundos, emitido en horarios de alta audiencia en el Canal de las Estrellas y otros canales de la cadena Televisa, incluye una versión condensada de un anuncio más extenso que ha circulado en plataformas como YouTube.
En el mensaje, Noem agradece al presidente Trump por su enfoque en asegurar las fronteras y restaurar la seguridad del país. La campaña crítica, además, las políticas del presidente Joe Biden, señalando que la administración anterior dejó las fronteras abiertas, permitiendo el flujo de drogas, tráfico de personas y criminales violentos.
La campaña, que se enmarca dentro de una estrategia multimillonaria del Departamento de Seguridad Nacional, busca advertir a los migrantes sobre las consecuencias de intentar ingresar ilegalmente a Estados Unidos. En su versión extendida, el anuncio reitera que quienes violen las leyes migratorias serán detenidos y deportados sin opción a regresar.
Este tipo de campaña ha generado controversia en México, donde diversos académicos, como Ernesto Villanueva, han expresado preocupaciones sobre los estereotipos que promueve el mensaje. Villanueva destaca que el spot estigmatiza a los migrantes, especialmente a los mexicanos, asociándolos con la criminalidad. El académico también señala que la transmisión del anuncio podría violar las leyes mexicanas que prohíben la discriminación y la publicidad que infrinja los derechos humanos.
La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión de México establece que la publicidad no debe contener contenidos discriminatorios. Villanueva argumenta que el anuncio viola estos principios, además de los derechos humanos establecidos en la Constitución mexicana. Según su interpretación, el mensaje discrimina no solo a los migrantes, sino también a la población mexicana de origen humilde o con piel morena.
Los migrantes mexicanos representaron aproximadamente el 37% de la población indocumentada en Estados Unidos. La frontera entre Estados Unidos y México se extiende por más de 3.000 km, lo cual facilita que México sea la nación con mayor cantidad de migrantes en EEUU.