La administración de Donald Trump ha alcanzado un hito histórico en materia de control migratorio. Según un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), más de 2 millones de inmigrantes indocumentados han sido removidos o se han auto-deportado desde el 20 de enero de este año, marcando un récord en la historia reciente de EEUU.
En menos de 250 días, la administración Trump ha logrado un resultado notable, con casi 1.6 millones de migrantes optando por la auto-deportación y más de 400,000 deportaciones efectuadas por las autoridades federales.
La intensa campaña de deportación, apoyada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha aumentado la efectividad de los procesos de arresto, detención y deportación de inmigrantes en situación irregular. Este esfuerzo se ha visto impulsado por la Ley «One Big Beautiful Bill», que asignó más de 75 mil millones de dólares para mejorar la infraestructura de inmigración y fortalecer los centros de detención y los recursos de ICE.
En este marco, el gobierno estadounidense ha implementado la opción de auto-deportación, donde los migrantes indocumentados pueden salir voluntariamente del país con la ayuda del gobierno, a cambio de vuelos gratuitos y un incentivo económico de $1,000. Esta medida ha demostrado ser efectiva en la reducción de la población indocumentada, aunque no todos los migrantes han aprovechado esta opción.
Además, un estudio reciente de la ONU ha mostrado que las políticas migratorias de Trump han logrado reducir en un 97% los intentos de migrantes provenientes de Centroamérica de llegar a los EEUU. Un 46% de los encuestados mencionaron que el temor a la detención y deportación fue un factor decisivo para abandonar su viaje. Este éxito se atribuye a las estrictas medidas de seguridad y disuasión que han desalentado a muchos a cruzar la frontera.
Con la firma de más de 1,000 acuerdos 287(g) en 40 estados, que permiten a las autoridades locales colaborar con ICE, y la apertura de nuevas instalaciones de detención como Alligator Alcatraz y Cornhusker Clink, las capacidades de arresto y deportación continúan expandiéndose. Se prevé que estas reformas aumenten el número de deportaciones en los próximos meses.
A 2025 se estima que entre 11 y 20 millones de migrantes indocumentados se encuentran en EEUU. Durante la presidencia de Biden (2021-2024), EEUU recibió al menos 5.8 millones de migrantes, incluidos solicitantes de asilo y personas con permisos humanitarios, con 7.2 millones de cruces ilegales confirmados por la Patrulla Fronteriza.
Biden implementó programas para facilitar la entrada de migrantes de países como Cuba, Haití, Venezuela y Nicaragua, y un sistema de citas para solicitudes de asilo. No obstante, en 2023, se alcanzó un récord de más de 2.5 millones de cruces fronterizos.