El número de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) ha aumentado en los últimos días, pero la cantidad de detenidos con antecedentes penales ha disminuido por primera vez.
Según los últimos datos publicados por ICE el 25 de septiembre de 2025, el número total de detenidos creció en casi mil personas, pero el número de detenidos con condenas criminales se redujo en 170. Mientras tanto, la cifra de detenidos sin cargos ni condenas ha aumentado en 1,016.
A pesar de las afirmaciones del expresidente Donald Trump de que ICE está deportando a los «peores de los peores», los datos actuales indican lo contrario. ICE ha comenzado a detener a personas sin antecedentes penales ni cargos pendientes, lo que refleja un cambio significativo en su enfoque.
Durante las últimas dos semanas, el promedio diario de arrestos ha sido de 1,276, lo que marca un aumento respecto a los meses de julio y agosto, pero similar a los niveles de junio de 2025. Los números de remociones diarias también han sido elevados, con un promedio de 1,271.
Según el informe más reciente de TRAC (Transactional Records Access Clearinghouse), 42,755 de los 59,762 detenidos por ICE no tienen condenas criminales, lo que representa el 71.5% del total de detenidos. En su mayoría, estas personas han cometido delitos menores, como infracciones de tránsito. Esta tendencia plantea interrogantes sobre la legalidad y los motivos detrás de las detenciones masivas que no parecen estar relacionadas con delitos graves.
Texas sigue siendo el estado con mayor número de detenidos en centros de detención de ICE, de acuerdo con los datos de septiembre de 2025. El Centro de Detención del Condado de Adams, en Natchez, Misisipi, es el que alberga el mayor número de detenidos, con un promedio de 2,171 por día. Este incremento en la detención de inmigrantes sin antecedentes penales resalta la desconexión entre las políticas públicas y la realidad de las personas detenidas.
ICE ha implementado programas de «Alternativas a la Detención» (ATD) para monitorear a 181,210 familias e individuos. Estos programas, que no requieren la reclusión física, han sido ampliamente utilizados para seguir el estado de los inmigrantes, sin embargo, siguen siendo una herramienta menos recurrida que las detenciones tradicionales.
Los datos más recientes plantean serias preguntas sobre las políticas de detención de ICE. Mientras el número total de detenidos sigue aumentando, el descenso en los detenidos con antecedentes criminales genera preocupación sobre el uso de los recursos del sistema de inmigración y su efectividad en la lucha contra delitos graves.