Desenlaces fatales de migrantes en la frontera de Nuevo México se multiplican por 10 en dos años
En lo que va de 2024, se han encontrado los cadáveres de 108 migrantes cerca de la frontera en Nuevo México, una cifra alarmante en comparación con años anteriores. En 2023, se reportaron 113 fallecidos, mientras que en 2020 y 2019 solo se contabilizaron nueve y diez casos, respectivamente. Esta trágica realidad ha encendido las alarmas entre activistas y autoridades, quienes buscan frenar esta crisis humanitaria.
La zona desértica de Nuevo México, especialmente cerca de El Paso, Texas, se ha convertido en un corredor mortal para migrantes. Las autoridades han señalado que los contrabandistas han endurecido sus rutas, exponiendo a los migrantes a temperaturas extremas y terrenos intransitables. En 2024, el número de cuerpos encontrados se ha disparado, siendo diez veces mayor que hace apenas cinco años.
Expertos consulados por Univisión apuntan a varios factores que podrían estar provocando este aumento de muertes. Uno de los principales es el cambio climático, que ha generado olas de calor récord en la región. Este año, junio fue el mes más caluroso en la historia de El Paso, con temperaturas que alcanzaron los 109 °F (42.7 °C). Además, las políticas fronterizas más estrictas y las nuevas restricciones de asilo en los Estados Unidos han empujado a los migrantes hacia rutas más peligrosas.
Las autoridades y organizaciones han redoblado esfuerzos para evitar más muertes. La Patrulla Fronteriza ha desplegado equipos de rescate y ha instalado balizas en la frontera que permiten a los migrantes solicitar ayuda en situaciones de emergencia. Además, el número de estaciones de agua y señalizaciones ha aumentado, con más de 500 nuevos carteles instalados en áreas críticas.
La Oficina del Investigador Médico de la Universidad de Nuevo México, que se encarga de identificar a los fallecidos y realizar autopsias, ha visto un incremento notable en su carga de trabajo. Desde 2023, han añadido personal para manejar las muertes adicionales, lo que refleja la magnitud de la crisis. Según Heather Edgar, antropóloga forense, la causa de la mayoría de los fallecimientos está relacionada con el calor extremo.
Organizaciones como el Hope Border Institute en El Paso han tomado medidas para apoyar a los migrantes en peligro. Equipos de voluntarios han comenzado a dejar botellas de agua en las rutas más transitadas, con la esperanza de prevenir más muertes. Sin embargo, tanto los activistas como las autoridades coinciden en que estas acciones son solo paliativas frente a una crisis que parece estar lejos de resolverse.