En los últimos doce meses, la tasa de aceptación de solicitudes de asilo en los tribunales de inmigración de Estados Unidos ha sufrido una drástica disminución. Según un informe de TRAC (Transactional Records Access Clearinghouse), la tasa de aceptación de asilo se ha reducido a la mitad, pasando del 38.2% en agosto de 2024 al 19.2% en agosto de 2025.
Esta caída significativa se ha mantenido constante a lo largo de las administraciones de Biden y Trump, sin grandes cambios, a pesar de los discursos políticos que rodean la cuestión migratoria.
Durante los últimos meses, el número de decisiones relacionadas con el asilo ha experimentado un incremento bajo la administración de Trump. En los meses de abril y mayo de 2025, el número de casos resueltos superó los 12,000, una cifra mucho más alta que los 6,000 a 7,000 casos mensuales registrados bajo el mandato de Biden. Sin embargo, después de este aumento, el ritmo de resolución de casos comenzó a decaer, cayendo en un 25% en comparación con el pico alcanzado a principios de 2025.
A pesar de estos incrementos en la resolución de casos, la administración de Trump ha enfrentado dificultades adicionales, como la falta de nuevos jueces de inmigración. Según reportes de NPR, al menos 70 jueces han recibido notificaciones de despido, y la administración Trump se distingue por no haber contratado ningún juez de inmigración en el año fiscal 2025. Esta falta de recursos humanos ha afectado negativamente la eficiencia del sistema judicial migratorio estadounidense.
Además de la reducción en la tasa de aceptación de solicitudes de asilo, otro hallazgo importante es la disparidad en las decisiones de los jueces de inmigración. En el tribunal de San Francisco, por ejemplo, la diferencia entre el juez con la tasa más alta de aceptación (97.1%) y el de la tasa más baja (4.8%) fue superior a 90 puntos porcentuales.
En Nueva York, la diferencia fue igualmente amplia, con una tasa de aceptación de hasta el 92.4% en el mejor caso y solo el 2.6% en el peor. Estas enormes disparidades entre jueces reflejan la inconsistencia y la falta de criterios unificados dentro del sistema judicial migratorio.
El impacto de estas políticas es dramático para los solicitantes de asilo, especialmente para aquellos que enfrentan persecuciones en sus países de origen. Con una tasa de aceptación tan baja, muchos se ven obligados a vivir en condiciones de incertidumbre, esperando una decisión que podría determinar su futuro en Estados Unidos.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por aumentar la cantidad de decisiones, la falta de recursos y la creciente presión sobre el sistema continúan siendo desafíos importantes para los inmigrantes.