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Congresistas cubanoamericanos promueven leyes contra Mipymes del castrismo y enfrentan la trata de médicos

En una decisión que marca un antes y después en la relación económica entre Estados Unidos y Cuba, una nueva ley para el año fiscal 2024 ha puesto fin a la aplicación de fondos federales estadounidenses a las pequeñas y medianas empresas (Mipymes) vinculadas al gobierno cubano.

Esta medida, anunciada en Miami por los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart y Carlos A. Giménez, representa un golpe directo a una de las vías que el gobierno de Joe Biden había contemplado para fomentar reformas políticas en la isla.

Según el congresista Díaz-Balart, esta disposición forma parte de la Ley de Asignaciones Estatales, de Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados, enfatizando que es una respuesta a la utilización de estas empresas por parte del régimen para evadir el embargo impuesto por Estados Unidos. La medida ha causado descontento entre los partidarios del régimen cubano, quienes veían en el apoyo a las Mipymes una forma de alivio ante la presión económica y social que enfrenta la isla.

Es relevante recordar que, tras las protestas de julio de 2021, el gobierno comunista autorizó la creación de Mipymes, permitiendo un florecimiento empresarial sin precedentes con más de 10.000 empresas emergentes hasta diciembre del pasado año. Sin embargo, estadísticas globales indican que entre el 25% y el 50% de las Mipymes enfrentan el cierre en los dos primeros años, lo que pone en perspectiva los desafíos adicionales que estas enfrentarán sin el apoyo de fondos federales estadounidenses.

Otras disposiciones de la ley incluyen el incremento de presupuesto para la Oficina de Transmisiones hacia Cuba, con una asignación de 25 millones de dólares adicionales, y restricciones de visas a funcionarios y empleados de gobiernos y organizaciones vinculadas al tráfico de médicos cubanos. Esta última medida se suma a la estrategia de presión hacia el régimen cubano, afectando una de sus principales fuentes de ingreso: la exportación de servicios médicos.

Además de las medidas económicas, los congresistas subrayaron la importancia de la promoción de la democracia y el respeto a los derechos humanos en Cuba, con disposiciones clave que apuntan a cortar fondos a empresas privadas vinculadas al régimen y aumentar el financiamiento a proyectos relacionados con la isla. Estas acciones reflejan un esfuerzo por parte de los legisladores cubanoamericanos de influir en la situación política y económica de Cuba, buscando un cambio significativo en la isla.

En respuesta a estas medidas, varios escándalos han sacudido a las Mipymes en Cuba, destacando la presunta vinculación de empresarios con figuras del gobierno acusadas de corrupción. Esto subraya la complejidad de promover un sector privado bajo un régimen que, según críticos, utiliza estas empresas como fachadas para burlar sanciones y mantener su control económico y político.

Suspenderán visas a EEUU a los involucrados en la trata de médicos cubanos

La ley también busca prohibir, entre otras, la concesión de visas a cualquier persona involucrada en “la explotación de médicos cubanos”, pues eso se considera trata de personas.

“Hemos incluido en una sección (del proyecto) la denegación de visa de entrada en EEUU a cualquier funcionario gubernamental o de grupos internacionales que trafiquen con los médicos cubanos”, dijo el congresista republicano Mario Díaz-Balart en una rueda de prensa.

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