Cerca de 1.8 millones de cubanos han emigrado de la Isla desde 2022, según un estudio

Cerca de 1.8 millones de cubanos emigraron de la Isla comunista desde 2022, según un estudio del economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos, citado por la agencia EFE. En ese sentido, actualmente vivirían en Cuba solo 8.62 millones, por lo cual ya la población dejó de ser de 11 millones de cubanos, un número que se había estancado por varios quinquenios.
Albizu-Campos estima que entre el 2022 y 2023, la cifra de cubanos se redujo a 8.62 millones de personas. La principal causa de esta disminución es la migración, exacerbada por la crisis económica y social que afecta a la isla.
Para la investigación, el especialista hizo cálculos basados en estadísticas oficiales y asumiendo ciertos criterios. Por ejemplo, cifras oficiales del gobierno de EEUU indican que entre octubre de 2021 y abril de 2024, un total de 738.680 cubanos llegaron a territorio estadounidense, ya sea por cruces irregulares de las fronteras, asilo político, visas o parole humanitario.
Posteriormente, y con base en evidencia de los últimos años, estimó que los cubanos que llegan emigrados a EEUU son el 33% del total que salen del país. Por lo tanto, en teoría habrían salido de Cuba 1.79 millones de cubanos. En comparación, las oleadas migratorias anteriores desde la revolución de 1959, como el éxodo del Mariel y la crisis de los balseros, sumaron aproximadamente 620.000 personas.
Además de la migración, el saldo negativo del crecimiento poblacional, también se da con la ocurrencia de más muertes que nacimientos. Con su estudio, Albizu-Campos rechaza la cifra oficial de 11.11 millones de habitantes al 31 de diciembre de 2021. Ese es el dato más reciente, pues el régimen castrista ha pospuesto varias veces la celebración oficial del Censo nacional de Población y Vivienda.
La pandemia, las políticas económicas fallidas y las sanciones estadounidenses han agravado los problemas estructurales de la economía cubana desde 2020. Esto ha llevado a escasez de alimentos, medicinas y combustible, inflación galopante, frecuentes apagones y una creciente dolarización de la economía.
Las cifras oficiales no reflejan plenamente el impacto migratorio reciente. Cuba solo reconoce a un ciudadano como emigrado tras 24 meses de su salida. Además, la crisis ha pospuesto el censo de población previsto para 2022, ahora proyectado para 2025, según Juan Carlos Alfonso, vicejefe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El estudio destaca que muchos cubanos emigran con el apoyo financiero de familiares en el extranjero, especialmente en Estados Unidos. Albizu-Campos concluye que estos flujos migratorios buscan escapar de la pobreza y la intolerancia política, siendo impulsados por condiciones socioeconómicas críticas.
El éxodo masivo representa un desafío significativo para Cuba, afectando no solo la demografía sino también la estructura social y económica del país. La falta de datos oficiales completos complica la planificación y respuesta a esta crisis migratoria.
El futuro demográfico de Cuba depende en gran medida de las políticas que se implementen para abordar los problemas económicos y sociales subyacentes. La comunidad internacional y los cubanos en el extranjero juegan un papel crucial en este proceso.