En Cuba, el creciente malestar contra el régimen castrista se hace cada vez más evidente en la medida que crece la represión política y se recrudecen las condiciones de extrema miseria. Recientemente, en San Antonio de los Baños, provincia de Artemisa, se han observado carteles de la organización opositora “Cuba Primero”, marcando una nueva fase de protesta en la Isla.
La presencia de estos carteles en lugares clave sugiere un llamado a la acción por un futuro mejor. Según los mensajes difundidos, “Cuba Primero” busca liberar a la nación de la miseria actual, anunciando un “Día Cero” para la movilización y el cambio.
San Antonio plagado de carteles, ayer la cosa se puso caliente. Hoy está militarizado, porque además , Mañana Canel va al Instituto de Investigación de Granos
😁#AbajoElComunismo pic.twitter.com/5nPqn8ohgR— ASERE YA (@AsereYaPing) March 14, 2024
“Cuba Primero es un movimiento nacional por un mañana libre donde construyamos un futuro próspero con todos y para el bien de todos”, dice uno de los volantes. “Cuba Primero es liberar la patria de quienes la tienen sumida en la miseria y la opresión. El Día Cero es el día en que los cubanos tomaremos las calles para dar comienzo al primer día de una vida plena, digna y justa”, refiere otro cártel.
San Antonio de los Baños fue uno de los poblados que lideraron las protestas masivas del 11 de julio de 2021. Es conocido por estar relativamente cerca de varias instalaciones militares importantes del régimen castrista. Una de estas instalaciones es la Base Aérea de San Antonio de los Baños, que ha tenido un papel significativo en la historia militar de Cuba.
Ante estas muestras de descontento, se ha intensificado la presencia militar, especialmente con la inminente visita del presidente Miguel Díaz-Canel a un instituto investigativo, anticipando posibles detenciones para disuadir futuras protestas.
En La Víbora, La Habana, otro cartel proclamaba “Patria y Cambio C.13”, evidenciando el creciente rechazo popular. Estos actos reflejan una crisis profunda, exacerbada por la falta de alimentos, apagones masivos y un incremento en la delincuencia que afectan a la población en general.
Recientemente, un joven en Cienfuegos expresó su repudio al régimen al vandalizar un vehículo gubernamental, un incidente que simboliza la frustración y el hartazgo de muchos cubanos ante la situación actual.
Estos eventos, aunque aislados, plantean un desafío directo al control del Partido Comunista que durante más de seis décadas ha utilizado al Ministerio del Interior (Minint) para reprimir activamente y al aparato de la seguridad del Estado para disuadir con amenazas a la disidencia.
Aunque las autoridades mantienen un control estricto, el espíritu de resistencia y la exigencia de un cambio genuino persisten, reflejando la determinación de un pueblo que anhela libertad y justicia.