
Un reciente informe del Ministerio de Salud Pública (Minsap) revela una preocupante caída en la cantidad de nacimientos en Cuba durante 2023, con solo 90.374 bebés nacidos, frente a los 95.402 de 2022 y los 99.093 de 2021.
La emigración de jóvenes en edad reproductiva y la difícil situación económica son factores clave en este fenómeno, con más parejas dudando en tener hijos debido a los gastos asociados.
El análisis del gráfico de los nacimientos en Cuba entre 2019 y 2023 muestra una tendencia clara y constante a la baja en el número de nacimientos cada año. En 2019, el número de nacimientos fue de 109,707, pero para 2023, esta cifra disminuyó a 90,374.
Esta tendencia decreciente puede estar influenciada por varios factores sociales y económicos, como la migración, la crisis económica, y posiblemente cambios en las actitudes y comportamientos sociales respecto a la familia y la reproducción. El descenso más significativo se observa entre 2019 y 2020, y la tendencia continúa de manera consistente en los años siguientes.
Empeoramiento en la Tasa de Mortalidad Infantil
El 2023 también marcó un deterioro en la tasa de mortalidad infantil, con 7.1 fallecimientos por cada mil nacidos vivos, un aumento significativo en comparación con 3.9 en 2018. Factores como la crisis económica, la pandemia de coronavirus y la falta de recursos médicos han contribuido a este empeoramiento.
Hace cinco años, Cuba no enfrentaba la actual crisis económica, exacerbada por la pandemia de coronavirus y el ineficiente manejo gubernamental. Estos desafíos han impactado negativamente en el sistema de salud, afectando tanto la atención prenatal como la supervivencia infantil.
La tasa de mortalidad infantil de Cuba, históricamente inferior a 5 por cada mil, ha superado los 7 en los últimos tres años. Internamente, existen disparidades significativas entre provincias, con La Habana y Santiago de Cuba experimentando tasas superiores al promedio nacional.
Un aspecto positivo es la reducción de la tasa de mortalidad materna de 40.9 por 100.000 en 2022 a 38.7 en 2023. El Minsap atribuye esta mejora a innovaciones tecnológicas en atención obstétrica y estrategias focalizadas en la reducción de riesgos.
