CUBA

Acceso a abogados en cortes de inmigración en EEUU depende del idioma del extranjero

El acceso a la representación legal en los tribunales de inmigración de Estados Unidos sigue siendo un desafío significativo para los no ciudadanos, especialmente aquellos que no hablan inglés.

Un informe reciente de la Clearinghouse de Registros de Transacciones (TRAC), publicado el 1 de abril de 2025, destaca cómo el idioma influye en la capacidad de los inmigrantes para recibir asistencia legal adecuada durante los procedimientos judiciales de inmigración.

Desde 1998, se ha observado una disparidad significativa en la representación legal de los no ciudadanos en función del idioma que hablan. Según el informe de TRAC, los inmigrantes que hablan mandarín o punjabi tienen una tasa de representación en los tribunales de más del 75%. En contraste, los hablantes de portugués y español han sido representados en menos del 40% de los casos. Este patrón no se atribuye a la nacionalidad, sino a la lengua hablada, lo que subraya la importancia de la competencia lingüística en la determinación de la representación legal disponible.

El testimonio personal es esencial en los casos de inmigración, especialmente cuando se trata de solicitudes de asilo. Sin embargo, la mayoría de los procedimientos judiciales en Estados Unidos se llevan a cabo en inglés. A pesar de que la ley exige que se proporcionen servicios de interpretación, no obliga a los tribunales a ofrecer representación legal. Esto crea un desajuste, ya que los inmigrantes que cuentan con abogado tienen una mayor probabilidad de ganar sus casos y evitar la deportación.

A lo largo del año fiscal 2025, aproximadamente el 38% de los casos en los tribunales de inmigración han contado con representación legal. Sin embargo, los hablantes de punjabi lideran este índice con un 84%, seguidos por los hablantes de mandarín con un 75%. En contraste, los hispanohablantes han sido representados en solo un 34% de los casos, lo que refleja una tendencia preocupante.

La diversidad lingüística también ha impactado la capacidad de los inmigrantes para acceder a servicios legales. Algunos idiomas, como el creole y el kekchi, hablado por comunidades indígenas mayas, enfrentan aún mayores barreras. Por ejemplo, solo el 39% de los hablantes de kekchi recibieron representación legal en sus casos en los primeros cinco meses del año fiscal 2025.

Este fenómeno resalta la necesidad urgente de mejorar el acceso a servicios legales para inmigrantes que no hablan los idiomas más comunes en los tribunales. En muchos casos, los inmigrantes de estas comunidades se enfrentan a desafíos adicionales, como la escasez de intérpretes cualificados y la falta de recursos en los tribunales para abordar estas situaciones.

Los datos también muestran una correlación entre la representación legal y los resultados de los casos. En el año fiscal 2025, el 83% de las órdenes de deportación fueron emitidas a no ciudadanos que no contaban con abogado. Los hablantes de español son los más afectados, con más del 80% de las órdenes de deportación siendo emitidas en su contra, y más del 85% de estos casos resultaron en una deportación sin representación legal.

Por otro lado, los hablantes de punjabi y mandarín tienen tasas mucho más altas de representación legal, lo que a su vez se refleja en menores tasas de deportación. Estos resultados ponen de manifiesto cómo el acceso desigual a la representación legal puede influir directamente en los resultados de los procedimientos de inmigración.

Aunque el informe no establece una relación causal directa entre el idioma y los resultados judiciales, señala que la falta de representación legal adecuada es un factor determinante. Las autoridades judiciales, los defensores legales y las organizaciones de la sociedad civil deben continuar trabajando juntos para garantizar el acceso a la justicia, independientemente del idioma del inmigrante.

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